VIAJAR, VIAJAR, VIAJAR

¿PARA QUÉ VIAJAMOS?

  • Reduce el estrés y la ansiedad: Desconectar de la rutina libera hormonas de la felicidad (dopamina, serotonina, endorfinas) y disminuye el cortisol, la hormona del estrés.
  • Combate la depresión: Las experiencias placenteras y el cambio de ambiente son un antídoto contra la depresión.
  • Estimula el cerebro: Aumenta la creatividad, mejora la memoria y la capacidad de aprendizaje. 
  • Fomenta la felicidad: Las experiencias vividas generan recuerdos duraderos que prolongan la sensación de bienestar, más que las posesiones materiales.
  • Abre la mente: Deshace estereotipos y prejuicios al exponerse a otras culturas, volviéndote más tolerante y empático.
  • Mejora habilidades: Potencia la resolución de problemas, la comunicación y la adaptación al salir de la zona de confort.
  • Favorece el autoconocimiento: Te ayuda a conocerte mejor y a replantearte tus objetivos en la vida.
  • Fortalece la resiliencia: Enfrentar situaciones nuevas te hace más fuerte y menos temeroso de lo desconocido.
  • Mejora la salud cardiovascular: Mantenerse activo durante el viaje beneficia el corazón.
  • Refuerza el sistema inmunológico: La exposición a nuevos entornos puede fortalecer las defensas.

Mejora relaciones interpersonales: Aprender a interactuar en nuevos contextos puede mejorar tus relaciones en casa. 

Conoces gente nueva: Crea oportunidades para hacer amistades y conectar con personas de diferentes orígenes.